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Coches autónomos: ¿realidad o ciencia ficción?

Los sistemas ADAS (Advanced Driver Assistance Systems) siguen mejorando y nos acercan, cada día, a lo que finalmente será el coche autónomo. Una nueva forma de conducción que requiere aprendizajes, mantenimiento y leyes específicas.

  • En el caso de accidente de un coche autónomo, el responsable no será el conductor si no la empresa que está detrás del sistema de conducción autónomo y el fabricante del automóvil. 

Coches autónomos: ¿realidad o ciencia ficción?

Cada vez son más los vehículos con asistentes a la conducción, también conocidos como ADAS (Advanced Driver Assistance Systems). Según su dependencia del conductor y autosuficiencia, estaremos hablando de un vehículo con más o menos conducción autónoma. Pese a este aumento, en la actualidad no existe en el mercado ningún coche 100% autónomo ya que, incluso los sistemas más avanzados, por seguridad, recomiendan que el conductor nunca aparte las manos del volante para poder reaccionar en caso de que el vehículo necesite rectificar lo que predice el sistema ADAS. Unos asistentes a la conducción cada vez más sofisticados y con más sensores para analizar la situación del tráfico, tomar decisiones al respecto o advertir al conductor en caso de detectar un posible riesgo. Pero, el día en el que la conducción sea totalmente autónoma, es decir, cuando los vehículos sean capaces de ir de un origen a un destino sin ningún tipo de intervención humana, ¿quién será el responsable en caso de accidente?

¿Quién asume la responsabilidad?

Según un informe de las comisiones parlamentarias de Inglaterra, Gales y Escocia, en el caso de un coche totalmente autónomo la persona al volante no debería considerarse responsable de las infracciones de la conducción o de posibles accidentes y solo sería responsable de tener un seguro en vigor y de comprobar que todos los ocupantes llevan el cinturón de seguridad abrochado. El responsable legal en caso de fallo o accidente sería la empresa que está detrás del sistema de conducción autónomo y, en consecuencia, los fabricantes de automóviles deben almacenar y hacer accesibles los datos para estudiar cada caso y definir las responsabilidades tras un accidente. Es más, dicha comisión recomienda fuertes sanciones y responsabilidad penal para aquellos que no revelen cómo funcionan sus sistemas. Además, esta comisión ha solicitado una nueva legislación que defina y delimite claramente si un vehículo es autónomo o no. Según ellos, la conducción autónoma no debería tratarse como una escala de niveles y el coche autónomo debería serlo en todas sus condiciones, sin ningún tipo de supervisión y/o intervención humana. En este sentido, se pide a los fabricantes que para generar confianza expliquen con claridad a los usuarios la diferencia entre conducción autónoma y los sistemas de asistencia a la conducción ADAS, empleando una terminología adecuada para evitar que los conductores crean que están frente a un vehículo autónomo cuando en realidad este no lo sea. 

El mantenimiento es clave

Para garantizar que los vehículos automatizados sigan siendo seguros y cumplan todas las normas de circulación, se recomienda crear un sistema de revisiones técnicas de dichos vehículos durante su vida útil ya que el mantenimiento de todos sus sistemas, cámaras, sensores, etcétera es vital para garantizar que estos funcionen con seguridad.

En este aspecto, muchos profesionales ven los sistemas ADAS como una especie de “avanzadilla” a lo que será el mantenimiento de estos coches autónomos. Por ejemplo, cuando se sustituye y se instala un parabrisas nuevo es necesario recalibrar las cámaras y sensores que normalmente van instalados en esta parte del vehículo para asegurarnos que siguen ofreciendo una información precisa a los sistemas de seguridad. Una recalibración que ha de ser realizada por profesionales y técnicos especializados con la formación, experiencia, metodología y las últimas tecnologías adecuadas, ya que una recalibración incorrecta podría producir fallos graves de los sistemas de seguridad del vehículo pudiendo provocar una colisión o atropello. El grupo Belron®, al que pertenece Carlglass® España, es líder mundial en este aspecto. Un hecho que queda demostrado con los más de 1,9 millones de recalibraciones de sistemas ADAS efectuados en 2021. Unos sistemas que, en España, se espera que las ITV’s comenzarán a revisar cuando el Ministerio de Industria establezca los manuales de procedimiento e inspección necesarios para realizar estas revisiones tan necesarias para conducir de forma segura.

Autor: carglass
Fecha de publicación: 15/03/2022

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