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La historia del parabrisas y su vital aportación a la seguridad vial

¿Sabías que los primeros coches no tenían parabrisas? Te explicamos la historia de este elemento de seguridad pasiva tan importante para los vehículos hoy en día.

  • El parabrisas: tan importante como la carrocería, el cinturón y los airbags

La historia del parabrisas y su vital aportación a la seguridad vial

El parabrisas tiene un papel vital en la seguridad del vehículo tan importante como la carrocería, el cinturón, los airbags y el reposacabezas. Por eso, cualquier rotura, fisura o rallado en la luna del coche provocada por un impacto debería ser reparada inmediatamente. Pero, ¿cómo nació este elemento tan importante del coche?

En 1886 aparecieron los primeros vehículos a motor que, curiosamente, no disponían de parabrisas y en los que los ocupantes tenían que utilizar gafas para protegerse del viento y de posibles impactos. 

Más tarde, en 1904 aparecieron los primeros cristales frontales de protección, plegables en su parte superior y hechos de vidrio plano. Una primera versión de parabrisas que, al tratarse de un vidrio no laminado, ni templado, era un verdadero peligro en caso de accidente ya que cualquier impacto por pequeño que fuera podía provocar cortes importantes en la cara y en el cuerpo de los ocupantes. Un parabrisas tan peligroso que, en la mayoría de los casos, se prefería prescindir de él siendo considerado como un elemento no obligatorio.

En 1930 se incorpora el parabrisas curvo de una sola pieza, que mejora la visión y la aerodinámica del vehículo y ayuda a reducir los daños al peatón en caso de atropello. A final de la década de los 40 aparecen los parabrisas templados y otros tipos, que significaron un avance muy importante en materia de seguridad.

Aunque el químico francés Édouard Bénédictus patentó el vidrio laminado en 1911, debido a su elevado coste de producción, no sería hasta los años 60 cuando este tipo de vidrio, mucho más seguro, se incorporó a las cadenas de producción automovilísticas. Los parabrisas de vidrio laminado evitaban daños a los ocupantes delanteros ya que, en caso de romperse el cristal debido a una colisión o impacto, lo hacía en trocitos pequeños y no en grandes y dentados, reduciendo considerablemente su peligrosidad

En esta misma década aparece también el parabrisas automático, que ayuda de manera importante a mejorar la visibilidad durante la conducción. En 1972 Frank Werner se asoció con Gerald Keinath y compró los derechos de su patente para la reparación del parabrisas mediante resina. 

Finalmente, en las últimas dos décadas, los parabrisas han evolucionando con tecnología de última generación para servir de apoyo a los sistemas inteligentes; se consolida su importancia como soporte de los ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia a la conducción) y se empieza a generar el sistema HUD (Head Up Display) con información de interés proyectada a la altura de los ojos del conductor, para que este pueda controlarla en todo momento sin entorpecer su visión y evitando que tenga que apartar la vista de la carretera.

Como dice el Dr. Luis Montoro, presidente de Fesvial: “El tiempo no es oro, el tiempo es vida. Dedica tiempo a estudiar e investigar para salvar vidas al volante.”
 

Autor: Carglass®
Fecha de publicación: 25/03/2022

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