5 innovaciones a las que nos hemos acostumbrado en los coches modernos

En los últimos años, la industria automovilística ha dado un gran salto en cuanto a innovación tecnológica. Los coches modernos integran prestaciones que hasta hace poco tiempo ni siquiera podíamos llegar a imaginar. En la búsqueda de la eficiencia y la seguridad, se ha recorrido un camino plagado de avances que, hoy, todos disfrutamos en nuestro día a día. Tanto nos hemos familiarizado con estos progresos, que casi hemos olvidado cómo han cambiado, para mejor, nuestra forma de conducir.

Te ofrecemos algunos de los que hoy pasan desapercibidos, pero que marcan la diferencia.  

GPS

Estas tres siglas, que corresponden a la denominación en inglés ‘Global Positioning System’ no solo forman parte de nuestro vocabulario habitual cuando hablamos de conducir, sino que son populares también fuera del ámbito de los coches. El GPS, que tuvo orígenes militares, fue, en los años 60, un rudimentario sistema de orientación que se pudo ver por primera vez en algunos prototipos de Toyota, Mazda o Ford. Desde entonces, primero como accesorio y después integrado en el salpicadero, su difusión no ha parado de crecer.

Luces LED diurnas

La Unión Europea obliga desde 2011 a que todos los coches fabricados en cualquiera de sus estados miembros tenga luces de conducción diurna. La razón de mayor peso para ello es el incremento de la visibilidad de los coches que circulan por nuestras carreteras. El hecho de que la mayoría de esas luces sean de tecnología LED hace que su consumo sea respetuoso con el medio ambiente, debido a que son mucho más eficientes que las bombillas tradicionales y no contienen elementos tóxicos.

Asistentes a la conducción

Los asistentes a la conducción han revolucionado la forma de conducir. La diversidad de ellos es enorme y cada fabricante ofrece sistemas distintos, pero aún así se puede destacar a algunos de los más importantes, como el control de velocidad activo, la advertencia de colisión, el frenado autónomo o el asistente de mantenimiento en el carril. Los coches autónomos, en sus diferentes grados del 1 al 5, integran estas tecnologías y son su evolución natural. Los coches autónomos de nivel 5 serán capaces de desplazarse desde un punto A hasta un punto B sin que el conductor tenga que intervenir en nada más que indicarle el punto de destino.

Start-Stop

La búsqueda de una conducción eficiente ha hecho que los fabricantes hayan dado con fórmulas imaginativas y cada vez más extendidas en los coches modernos, como el sistema Star-Stop. Con él, el motor se apaga de manera automática cuando el coche se detiene en un atasco o en un semáforo y vuelve encenderse cuando hay que reanudar la marcha. De esta forma, desciende el consumo de combustible y se reducen las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.

Head-Up Display (HUD)

Cada vez son más los coches modernos que utilizan la tecnología HUD, que consiste en la proyección, en el parabrisas, de toda la información que el conductor necesita. Por ejemplo, la velocidad, las revoluciones y el consumo del vehículo, pero también el estado del tráfico o la distancia hasta la estación de servicio más cercana. Los fabricantes creen que los sistemas HUD aprovecharán en poco tiempo las ventajas que ofrece la realidad aumentada.

Si has sufrido un impacto en el parabrisas, en nuestros centros Carglass puedes repararlo o sustituir la luna con la total confianza de que el sistema HUD funcionará igual de bien que antes. ¡Pide cita ahora!

Mejora tu visibilidad al volante con estos consejos (II)

El verano concentra un gran número de los viajes que realizan los españoles por las carreteras durante el año. El periodo vacacional hace que el coche se utilice mucho más por carretera, lo que significa para muchos conductores cambiar los trayectos cortos y por ciudad por desplazamientos más prolongados y por vías menos conocidas. Tener una buena visibilidad al volante es clave para evitar accidentes. Muchos podrían evitarse con una visibilidad adecuada y poniendo en práctica ciertos consejos fundamentales.

En esta segunda entrega sobre la visibilidad al volante seguimos ofreciéndote información sobre cómo ver con antelación cualquier posible riesgo en la carretera y practicar una conducción segura.

  1.  Evalúa todo lo que nos rodea

Circulamos rodeados de otros vehículos, de peatones o de animales que saltan a la vía. Una conducción segura es la que nos permite detectar posibles riesgos y estar prevenido ante ellos. La llamada ‘conducción defensiva’ analiza todo, desde el estado del asfalto hasta los cruces y salidas. Y lo hace sin caer en despistes innecesarios.
  1. Establece contacto visual

En ocasiones, cuando otro conductor va a ejecutar una maniobra, no sabemos si nos ha visto y si va a tener en cuenta nuestra presencia, lo que evitaría una posible situación de riesgo. A veces, con solo mirar sus espejos retrovisores y establecer contacto visual, podemos asegurarnos. Un rápido cruce de miradas puede evitar más de un disgusto.
  1. Usa los cristales del resto de vehículos

Mirando a través de los cristales de otros vehículos podemos distinguir las luces de frenado de otros coches que circulan más adelante, o ver un obstáculo en la vía aunque no esté inmediatamente junto al nuestro. De esta forma, aunque el coche que va delante de nosotros en la carretera lo esquive de repente, ya estaremos preparados para evitarlo.
  1. Evita los ‘ángulos muertos’ y las zonas oscuras

El llamado ‘ángulo muerto’ del retrovisor es la zona que estos espejos no alcanzan a captar por el diseño del coche. Cuando circulan entre vehículos, las motocicletas pueden introducirse en estos ángulos. En cuanto a las zonas oscuras, son aquellas que nos impiden tener visibilidad, por ejemplo en las bajadas de viajeros de los autobuses.
  1. Disminuye el daño de los deslumbramientos

Los deslumbramientos son un importante factor de riesgo durante la conducción. Para aminorar el daño que producen debemos tener unas buenas gafas de sol y un parabrisas en perfecto estado. El cristal no solo debe estar limpio, sino que también debería estar libre de arañazos ni impactos, ya que la suciedad y los desperfectos originan reflejos peligrosos. La mejor forma de reaccionar ante un deslumbramiento es no mirar a la fuente de luz y dirigir la mirada hacia alguna referencia que nos deje seguir circulando sin abandonar el carril. Podemos bajar la vista hacia la derecha y buscar el borde del arcén, mientras controlamos el resto de la vía con una visión periférica. Si el deslumbramiento es por detrás, tendremos que voltear el retrovisor central a su posición nocturna.

Circular con un parabrisas con arañazos, sucio o con impactos es el equivalente a lo que sucede cuando llevamos unas gafas en esas condiciones, que terminamos por acostumbrarnos a ello. Solo cuando subimos a otro vehículo con la luna delantera en buen estado somos conscientes de la diferencia. Revisa cada poco tiempo el estado de las lunas de tu coche y cambia las escobillas al menos una vez al año.

En Carglass podemos sustituirlas, además de ofrecerte el mejor servicio de reparación y sustitución de lunas. En 2016 la compañía, con más de 18 años de experiencia, realizó más de 530.000 servicios en sus centros especializados. Confía en nosotros y ¡pide cita ahora!

Impacto en el parabrisas: cómo, cuándo y por qué

Para la mayoría de los propietarios de coches, sufrir un impacto en el parabrisas es una incidencia a la que han tenido que enfrentarse más de una vez. Parece algo inherente a la propia conducción, sobre todo en carretera. Pero, ¿qué factores influyen en que ello suceda? Aunque en apariencia parezca limpio, el asfalto nunca lo está del todo. Ni su diseño, con caídas hacia los laterales, ni la propia circulación de los vehículos, que ‘barren’ debido a su desplazamiento, es suficiente para impedir que muchos elementos depositados sobre el suelo, o que caen de vehículos de carga, se proyecten desde el neumático del coche que nos precede.

¿Cómo se origina la gravilla?

La gravilla que no ha caído al asfalto desde algún camión de obra se puede generar por la propia descomposición, progresiva, del asfalto. Las carreteras en mal estado, las que están siendo reasfaltadas y, también, las recién construidas, producen gravilla. Por otra parte, el tránsito de camiones cerca de los extremos de la vía también puede ser responsable de la aparición de estos pequeños elementos, así como los daños por inundaciones y corrimientos de tierra y otros, como el derrame de material de obra.

¿Dónde se producen más impactos en España?

Carglass, en colaboración con el RACC, realizó un estudio en 2009 para dar respuesta a esta pregunta. El dato más esclarecedor que pudo extraerse de él es que, en contra de lo que se pueda pensar, las regiones con mayor densidad de vehículos presentan una siniestralidad del parabrisas inferior a aquellas con menor densidad. La explicación es que la clave no está en la densidad del tráfico, sino en el mantenimiento recibido por esas vías, que también es mayor. Aquellas Comunidades con menor inversión por kilómetro de carretera ofrecen una siniestralidad del parabrisas mayor. El promedio de siniestralidad de parabrisas era de un 6% en toda España, con Castilla y León como la región con mayor índice de siniestralidad (8,7%) y Baleares con el menor (1,9%).

¿En qué época del año se rompen más los parabrisas?

Las temperaturas extremas del verano y el invierno hacen que los cambios de temperatura en el parabrisas del coche sean rápidos, lo que hace que sean las dos estaciones en las que más cristales se rompen. Si un parabrisas está dañado por un impacto, el calor y el frío extremos harán que se rajen antes.

¿Por qué se deteriora el asfalto?

Las propiedades de cada asfalto dependen del tipo de material en el que esté fabricado. En invierno es habitual que en algunas zonas se hiele, mientras que en verano se dilata debido a las altas temperaturas, lo que genera la aparición de grietas por las que entra agua. Cuando ésta se hiela, produce fracturas. Además, el hecho de que se filtre a capas subterráneas hace que surjan cavidades que pueden ceder por el peso de los vehículos.

¿Qué partes del parabrisas son las más dañadas?

El Grupo Belron ha realizado varios estudios que evidencian que el mayor porcentaje de impactos ocurren en el tercio inferior del parabrisas (un 56%) y en el central (un 44%). Apenas hay diferencia entre los tercios izquierdo y derecho, mientras que el central recibe más impactos que la parte superior del parabrisas. Cuando un cristal laminado moderno, que tiene cerca de 5 mm. de espesor (dos capas de 2 mm. y el laminado entre ellas, de 1 mm.),  recibe un impacto, se genera una marca en forma de estrella compuesta por micro-grietas que irradian desde el centro. Cada una de ellas puede crecer y agrietarse más.

Carglass, líder en sustitución y reparación de lunas

Con una trayectoria en España de más de 18 años, Carglass es la primera compañía en reparación y sustitución de lunas de cualquier marca, modelo o antigüedad. Cuenta con 222 centros propios y 98 Talleres Móviles con sistema integrado para cubrir la totalidad del territorio nacional. Carglass España forma parte del Grupo Belron, líder mundial y único especialista del sector que ofrece servicios a nivel internacional con presencia en 34 países y una plantilla de 25.600 personas.

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Mejora tu visibilidad al volante con estos sencillos consejos (I)

Tener poca visibilidad, ya sea por las condiciones climatológicas, porque el parabrisas está sucio o por otro motivo, está considerado como uno de los mayores riesgos al volante. Hoy sabemos que 9 de cada 10 datos que le llegan al conductor durante la conducción lo hacen por la vista. Por otra parte, en 1 de cada 2 accidentes de tráfico no haber visto al otro vehículo, o no haberlo hecho a tiempo, es la razón principal del suceso. Si quieres disfrutar de mejor visibilidad al volante, te ofrecemos una primera entrega de sencillos consejos para hacerlo.
  1. Mira más allá

Levantar la barbilla y mirar a lo lejos evitará que tengas que hacer constantes correcciones en el volante para mantener el coche en el carril. Además,  podrás anticiparte y aumentará tu tiempo de reacción para evitar un accidente. Si solo prestamos atención a lo que pasa en unos metros por delante de lo que nos precede, no apreciaremos a tiempo, por ejemplo, el frenazo en autopista que da lugar a una retención. Un error de los conductores inexpertos es mirar constantemente a la derecha y hacia las zonas más próximas a la parte frontal del coche. La habilidad de mirar bien al frente hay que entrenarla, y se complementa con otras estrategias de visualización, como los barridos.
  1. Haz barridos visuales

Diferenciamos entre barridos de mirada transversales (de lado a lado) y longitudinales (desde cerca hacia más lejos). En ciudad, debido a que vamos más despacio, los barridos longitudinales serán más cortos y aumentarán los transversales, para vigilar las entradas a la vía desde los lados. En autopistas y autovías debemos llegar lejos con la mirada y realizar frecuentes barridos longitudinales hacia el capó. En carreteras convencionales sí será inevitable mirar a izquierda y derecha con frecuencia.
  1. Usa la visión periférica

Consiste en la habilidad de captar y reconocer la información o movimiento que se desarrolla alrededor del objeto o punto concreto sobre el que hemos fijado la visión. Con ella nuestro campo de visión pasará de los 120º a los 180º. Es una habilidad que también puede entrenarse y que suele estas más desarrollada en personas que practican deportes de equipo. Nos permite apreciar si ocurre algo en los extremos de nuestro campo de visión. Si es el caso, tardaremos 0,5 segundos en girar la cabeza y enfocar esa situación.  
  1. Ten presente el efecto túnel

Cuanto mayor es la velocidad, más información por segundo recibe nuestro cerebro. Para su procesamiento, limitamos esa información; por ejemplo si en parado nuestro campo de visión es de 120º, a 65 km/h se reduce hasta los 70 grados, mientras que a 100 km/h el campo de visión baja hasta solo 42°. A partir de 130 km/h solo tendremos 30º de visión.
  1. Mira a los puntos de escape

Dirigir nuestro coche hacia el lugar al que miramos es algo que, sin querer, tiende a ocurrirnos en situaciones de riesgo. Algo que nos puede jugar una mala pasada en una situación de peligro; por ejemplo, un coche cruzado en la vía contra el que podemos chocarnos. Cuando detectemos un peligro siempre debemos mirar hacia los puntos de escape de esa situación.

Prestar la atención necesaria a los cristales de tu coche y revisarlos periódicamente hará que tu visibilidad mejore. Además, podrás comprobar el estado de un elemento que aporta resistencia estructural al automóvil y sobre el que se abre el airbag del copiloto en caso de colisión. Un parabrisas con un impacto podría no soportar el techo del vehículo en caso de vuelco o romperse al recibir la fuerza del airbag del acompañante.

Por todo ello, te recordamos que en cualquiera de nuestros 222 centros propios o gracias a nuestro servicio de Unidad Móvil puedes reparar o sustituir los cristales de tu vehículo, con las mejores garantías de calidad y en tiempo récord. ¡Pide cita ahora!

Luces de conducción diurna para una conducción segura

Cuando hablamos de conducción segura, solemos prestar atención a aspectos del vehículo relacionados con la seguridad pasiva (cinturones de seguridad, airbag, cristales, etc.) o la seguridad activa (sistemas de frenado, suspensión, estabilidad, etc.). En este último apartado es donde entra en juego la iluminación, un factor clave tanto para ver en la carretera como para ser vistos. Las luces de conducción diurna, llamadas también DRL por sus siglas en inglés (Daytime Running Lamps), se encienden de forma automática cuando se produce el encendido del motor. Debido a que emplean halógenos de bajo consumo o diodos LED, el coste de su uso es mínimo. Su uso previene un gran número de accidentes. A continuación te ofrecemos importante información sobre ellas.

Ofrecen más seguridad

  • Ayudan a frenar 100 metros antes. En carretera y buenas condiciones generales de visibilidad, un vehículo que equipa luces de conducción diurna o de cruce es visto 100 metros antes que otro que circula con las luces apagadas. El dato, aportado por la DGT tras un estudio en profundidad sobre la materia, deja clara la relevancia de este dispositivo para anticiparse a un accidente.
  • Participan directamente en la conducción. En el 50% de los accidentes de tráfico, la principal causa del siniestro es no haber visto o no haber visto a tiempo al otro vehículo implicado, un porcentaje que sube hasta el 80% cuando se trata de un cruce o una intersección. La mejora de la visibilidad no solo beneficia a los coches, sino que también peatones, ciclistas y motociclistas se benefician del uso de las luces DRL en las vías.

Son obligatorias en la Unión Europea para los turismos nuevos

Desde 2011, todos los coches fabricados en los 27 países miembros deben equipar luces de conducción diurna, aunque la obligatoriedad no se extiende a los coches que ya estaban en uso antes de que se implantara la normativa. En todo caso, su uso es recomendado por la UE y por la Dirección General de Tráfico (DGT), que aconseja a los conductores sin esta tecnología que, en su defecto, activen las luces de cruce durante el día, sobre todo en los meses de menor luz del año.

Su uso no debe alterar la conducción

Las luces de conducción diurna no sustituyen al resto de la iluminación del vehículo, puesto que están concebidas y fabricadas para funcionar durante el día y no para iluminar. Su efectividad es la mayor, por lo tanto, cuando el conductor mantiene los mismos hábitos de conducción segura que tendría si no contara con el sistema.

Luces respetuosas con el medio ambiente

Las luces LED que equipan la gran mayoría de los vehículos con luces de conducción diurna son mucho más eficientes que otras bombillas, porque requieren menos de la mitad de energía que una bombilla tradicional. Duran 6 veces más, emiten menos carbono y no tienen en su interior mercurio ni vapor de mercurio, lo que las convierte en más respetuosas con el medio ambiente. Su vida útil puede alcanzar las 50.000 horas, una cifra muy superior a la de cualquier otro tipo de lámpara.

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Cómo conducir por la noche con más seguridad

Has decidido emprender el viaje tan pronto que aún no ha amanecido. O tomas el coche al final del día, cuando ya no cuentas con la luz del sol. Conducir por la noche implica una serie de riesgos al volante a los que todo conductor debe enfrentarse alguna vez y que precisa de algunas precauciones especiales. Salvo que seas un conductor profesional, como los transportistas, es posible que no te hayas parado a pensar en las medidas que debes tomar o en el equipamiento que necesitas llevar contigo. Te ayudamos a descubrirlo:

Potencia la visibilidad

La DGT estima que el 90% de la información que un conductor recibe cuando conduce le llega por medio de la vista. Para que la conducción nocturna sea también una conducción segura es imprescindible que pongamos todo de nuestra parte para que la visibilidad sea la mejor posible.
  • Parabrisas. Limpia el parabrisas del coche de todo tipo de suciedad y mosquitos. Revisa las escobillas para comprobar que funcionan correctamente, sin olvidar que deberías cambiarlas al menos una vez al año. Recuerda que en nuestros centros de Carglass podemos cambiar las escobillas y, que, además, te ofrecemos un tratamiento antimosquitos que contribuirá a mantener una buena visibilidad.
  • Faros. Asegúrate de que todos los pilotos de tu vehículo (luces de posición, cortas, largas, freno, marcha atrás e intermitentes) funcionan correctamente e incluso límpialos para que cumplan mejor su función.

Adapta la conducción a las circunstancias

  • Reduce la velocidad. Conducir por la noche es estar expuesto a algunas circunstancias indeseadas, como la aparición en la vía de algún objeto que no podamos ver a tiempo. También se hace más difícil interpretar las señales de tráfico del suelo y las verticales, en especial en carreteras nacionales y secundarias. Moderar la velocidad es una buena forma de evitar imprevistos y tener más capacidad de reacción.
  • Mantén o aumenta la distancia de seguridad. Por la noche puede que no calcules con tanta precisión a la distancia a la que se encuentran los vehículos que te preceden, ya que solo te podrás guiar por su faros. Si además hay lluvia o cualquier otra circunstancia climatológica adversa, lo tendrás aún más complicado.
  • Descansa cada poco tiempo. Conducir por la noche requiere más esfuerzo que hacerlo por el día. Programa paradas más frecuentes en las que puedas descansar la vista y ‘estirar las piernas’. Si en cualquier momento aprecias síntomas de fatiga o somnolencia, no dudes en detener la marcha.

Comprueba que tienes el equipamiento necesario

Si sufres una avería al conducir por la noche, los talleres de reparación estarán cerrados, y si te quedas sin gasolina, muchas estaciones de servicio también. Hasta que puedas solventar el incidente, normalmente llamando a tu compañía de seguros, deberás esperar en el vehículo.
  • Linterna. Elige un modelo de linterna de los que se acoplan alrededor del cuello o una luz adhesiva a alguna parte del coche o el asfalto para tener las manos libres y poder cambiar una rueda o realizar cualquier otra intervención en el vehículo.
  • Batería del móvil. Asegúrate de viajar con la batería del teléfono móvil cargada o, incluso, con una batería extra a la que puedas recurrir. Tener un teléfono operativo puede marcar la diferencia si te quedas ‘tirado’ con el coche.
  • Manta. Si debes esperar en el interior del vehículo, ten en cuenta que por la noche las temperaturas descienden muy rápido.
Para que puedas conducir de noche con seguridad es clave que cuentes con un parabrisas en perfectas condiciones. No dejes pasar la oportunidad de arreglar cualquier impacto en Carglass. ¡Pide cita ahora!

4 malos hábitos que acaban con el embrague del coche

Cambios de marcha, aparcamientos, pendientes… El embrague del coche es uno de los elementos del coche que más sufre en el día a día, en especial si el uso que hacemos del vehículo es, sobre todo, urbano. Cuando se produce una avería en él suele ser, o bien por desgaste, o bien a consecuencia de alguna mala maniobra, como por ejemplo el habitual ‘rascado’. Ambas cosas pueden dejarnos con el coche en el taller y una factura por la reparación que puede ascender, sin dificultad, a los 1.000 euros. La buena noticia es que la mayoría de estos desperfectos son evitables si somos conscientes de que estamos incurriendo en malos hábitos al volante. Otra parte de la educación vial, la mecánica, sobre la que conviene tener ciertas nociones. Te mostramos cuáles son los malos hábitos más extendidos:
  1. Mantener el coche embragado cuando está detenido

En semáforos, atascos y cualquier otra situación en la que estemos parados, siempre hay que dejar la caja de cambios en punto muerto y sin pisar el embrague del coche. Si mantenemos el vehículo embragado sometemos al embrague a un sobreesfuerzo que acabaremos pagando en el desgaste de sus diferentes componentes. Si tenemos un vehículo con tecnología ‘Start & Stop’, que nos permite hacer una conducción eficiente y contaminar menos, tendremos una razón más para no pisar el embrague, ya que esta innovación no se pondrá en marcha si no retiramos el pie del embrague.
  1. No presionar el embrague hasta el fondo

Este es uno de los malos hábitos más arraigados y que genera mayor número de visitas al taller. Solo si presionamos el embrague del coche hasta el fondo cuando reducimos o subimos la marcha, conseguimos que ese cambio se dé cuando el embrague está desembragado del todo. Eso evita fricciones y desgastes. Conviene hacerlo de forma progresiva y suave, sin brusquedad.
  1. Apoyar el pie izquierdo en el embrague

Cuando pasamos muchas horas al volante solemos buscar la postura más cómoda. Eso hace que a veces apoyemos la mano derecha en la palanca de cambios, lo que perjudica a los engranajes, o que apoyemos el pie izquierdo en el embrague, lo que puede ‘quemarlo’. Si lo necesitas, descansa el pie en el reposapiés que equipan casi todos los coches. En cuanto a las manos, lo ideal es que estén las dos sujeten siempre el volante.
  1. Mantener el embrague pisado en las pendientes

El hábito de mantener el embrague pisado cuando el coche se encuentra en una cuesta es un error que se debe subsanar. No sirve como medida de seguridad y, además, daña al dispositivo. Lo más indicado es dejar la caja de cambios en punto muerto, soltar el embrague y presionar el freno. Si es necesario, se puede emplear el freno de mano.

No olvides que debemos mantener el coche a punto, debemos cuidar el embrague pero también cualquier impacto en el parabrisas. Si tienes cualquier siniestro de lunas, no dejes pasar la oportunidad de arreglarlo en Carglass: somos la empresa que menos tiempo te deja sin tu coche. ¡Pide cita ahora!

¿Por qué es tan importante revisar la presión de los neumáticos?

Los neumáticos son la única parte de nuestro vehículo que está en contacto con la carretera. Una afirmación indiscutible y que nos lleva a preguntarnos si damos la importancia que merece a esta parte básica de nuestro coche. Revisar la presión de los neumáticos de manera periódica para comprobar que circulamos con la medida adecuada no solo tiene una influencia directa para realizar una conducción segura. Influye, además, en el consumo de combustible y, por lo tanto, en la contaminación a la atmósfera que emitimos en cada desplazamiento.

Revisiones durante todo el año

Con la llegada de las vacaciones en verano y los viajes hasta nuestro destino de descanso somos más conscientes de que hay que revisar la presión de los neumáticos. Hacerlo antes de emprender un desplazamiento más o menos largo siempre es positivo, pero esa tarea debería formar parte de nuestra rutina habitual, incluso aunque realicemos trayectos diarios cortos. Comprobar la presión una vez al mes es una buena frecuencia.

¿Qué ocurre cuando la presión no es la adecuada?

Las consecuencias negativas son inmediatas:
  • Menos seguridad. Una presión inadecuada ‘falsea’ las reacciones del vehículo en la carretera, generando subvirajes y sobrevirajes. También disminuye la adherencia y aumenta la distancia de frenado, en especial con suelo mojado. 6 de cada 10 fallos mecánicos, según la DGT, son achacables a los neumáticos. Entre ellos destacan los reventones.
  • Mayor consumo. Una baja presión del neumático aumenta el consumo de carburante. Las estimaciones indican que circular con solo 1 bar de presión menos de la que corresponde aumenta el gasto de combustible hasta en un 6%.
  • Mayor coste de mantenimiento. Los neumáticos con poca presión se sobrecalientan, lo que hace que se gasten más deprisa y reduce su vida útil.
  • Más emisiones a la atmósfera. Los vehículos con una incorrecta presión de los neumáticos no solo consumen más, sino que son menos eficientes desde un punto de vista medioambiental. Emiten más dióxido de carbono (CO2),  y más óxido de nitrógeno (NOx), dos de los principales gases responsables del incremento del efecto invernadero.

¿Cómo se mide la presión de los neumáticos?

Siempre debe hacerse en frío, de otra forma no obtendremos datos fiables.  Se puede decir que el coche está frío cuando ha recorrido menos de 5 kilómetros de distancia. Consulta en el manual cuál es la presión adecuada (en algunas modelos puedes encontrar la información también en el lateral de la puerta del conductor o en la tapa del depósito de combustible) teniendo en cuenta que se suele indicar la presión en condiciones de conducción normales y en plena carga. Busca un lugar en el que puedas realizar la operación. Los manómetros de las estaciones de servicio pueden no ser fiables debido a que están a la intemperie. Para ello tienes la alternativa de acudir a un centro especializado o de adquirir un manómetro para tu uso particular.

Si vas a salir de viaje este verano, revisa la presión de los neumáticos y no olvides otro elemento fundamental antes de salir de vacaciones: el parabrisas. Ante cualquier desperfecto, aprovecha las ventajas que te ofrece Carglass y ¡Pide cita ahora!

La importancia de la buena calibración del sistema ADAS

El sistema ADAS o Advanced Driver Assistance Systems es una innovación, cada vez presente en un mayor número de vehículos modernos, mediante la cual el coche recibe información procedente de diferentes cámaras y sensores. Un escaneo del entorno en 3D y alta definición da lugar a lo que se conoce como ‘Sensor Fusion’. Su creciente difusión está llamada a marcar un antes y un después en la forma de entender la conducción, ya que contribuye a facilitar una conducción segura. Choques, salidas involuntarias de la vía y todo tipo de incidencias al volante pueden evitarse gracias a este dispositivo, que se instala en el parachoques o en el parabrisas.

La calibración del sistema ADAS debe ser la mejor en todo momento, ya que de ello depende su buen funcionamiento y que la información que recoge el vehículo sea siempre fiable. El sistema es uno de los pilares sobre los que se está trabajando de cara al desarrollo del coche autónomo, y se estima que, en 5 años, 9 de cada 10 coches integren alguna tecnología vinculada al sistema ADAS.

¿Funcionará si sustituyo el parabrisas?

Hay que tener en cuenta que, al menos en los modelos actuales, tanto la suciedad como los agentes contaminantes pueden afectar a su rendimiento. Y eso puede implicar ciertos riesgos al volante. A ello hay que sumar la pregunta que se hacen muchos propietarios de vehículos con este dispositivo: ¿funcionará el sistema ADAS correctamente después de sustituir el parabrisas?.

La respuesta es que sí lo hará, pero que para ello es imprescindible realizar la calibración del sistema del sensor, para así comprobar que el funcionamiento ofrece el mismo rendimiento que antes. Los fabricantes de vehículos indican que, precisamente, la sustitución del parabrisas puede ser una de las causas de que se produzcan algunas desviaciones en el sistema ADAS, al igual que las modificaciones en la suspensión del vehículo o los cambios en el control de amortiguación.

Carglass tiene la respuesta

Por todo ello, Carglass ofrece un servicio de calibración del sistema ADAS para aquellos vehículos en los que haya sido necesario sustituir el parabrisas. El procedimiento tiene en cuenta la identificación de los tres ángulos de orientación de la cámara y la altura a la que se instala la cámara en relación con el área de contacto de los neumáticos. Se trata de una maniobra que se lleva a cabo de forma electrónica; sin realizar ajustes mecánicos en la cámara y poniendo a punto las calibraciones en la forma en la que cámara interpreta la escena visual.

Carglass ofrece un servicio añadido a sus clientes con esta calibración del sistema ADAS, que está disponible en toda su red de centros de asistencia. Gracias a ello, los propietarios de vehículos con esta avanzada tecnología pueden volver a disfrutar de todas las prestaciones intactas que les ofrece su coche.

Aprovecha las ventajas que te ofrece el servicio de reparación de lunas de Carglass. ¡Pide cita ahora!

Riesgos al volante que debes evitar a toda costa

Conducir es también exponerse a una serie de riesgos al volante que en la mayoría de los casos tenemos bajo control. Sin embargo, en ocasiones una acción involuntaria o una situación particular pueden hacer que nuestra conducción no sea todo lo segura que nos gustaría. Adelantarnos a esos peligros es el primer paso para evitarlos. Lee con atención los riesgos que siempre debes evitar.

Riesgos al volante en el propio conductor

   Conducir tras ingerir medicamentos. Los medicamentos pueden provocar un efecto de los que se consideran contraindicados para manejar un vehículo, o bien generar una reacción adversa que nos impida conducir con normalidad. Efecto sedante y somnolencia, hiperactividad, estado de confusión y aturdimiento, percepción alterada de distancias, alteraciones en la audición o en la visión, reducción de reflejos y aumento del tiempo de reacción… Todas ellas son reacciones incompatibles con el volante. Hay que prestar especial atención a relajantes musculares, ansiolíticos, antidepresivos, antihistamínicos, colirios y los llamados inmunomoduladores y antineoplásicos.

   La alergia, mal compañero de viaje. El 25% de los españoles padece algún tipo de alergia, lo que dificulta la conducción segura. Para aminorar sus efectos se recomienda proteger los ojos con gafas de sol o mantener limpio el filtro del aire. Si se toman antihistamínicos, se debe preguntar al médico o al farmacéutico si producen somnolencia. Se aconseja empezar el tratamiento algunos días antes del desplazamiento. El atardecer y el amanecer son los momentos del día con mayor concentración de polen.

Riesgos ajenos al conductor

   Animales en la calzada. El número de siniestros ocasionados cada año por la aparición de animales en las carreteras es alto. Si vamos a circular por vías que desconocemos, hay que redoblar la atención a las señales que indican la posible presencia de fauna. Recuerda que los animales son imprevisibles. Ajusta la marcha más que nunca a las recomendaciones de velocidad y recuerda respetar la distancia de seguridad con el coche que te precede.

   Averías en el coche. Que nuestro coche nos falle en el día a día es un serio contratiempo, pero si nos encontramos de vacaciones, lejos de casa, una avería se puede convertir casi en una penalidad. Aunque no se trate de nada grave, si nos vemos obligados a detenernos, solicitar una grúa, esperar a que lo reparen y recuperar el coche, podemos perder un tiempo precioso. Algo que se puede evitar con la sencilla medida de realizar una revisión general al vehículo antes de emprender un viaje. Además de, por supuesto, acudir con él a las revisiones periódicas que recomiende el fabricante.

   Cambios bruscos de tiempo. Una tormenta eléctrica en verano, una granizada en invierno… La meteorología puede jugarnos malas pasadas si no estamos preparados para sus cambios bruscos. Siempre que vayamos a viajar será una buena idea revisar la previsión del tiempo. Tampoco está de más viajar con una batería adicional cargada para los teléfonos móviles, chubasqueros, rasqueta para quitar el hielo del parabrisas o, en invierno, cadenas para nieve o una manta. Sustituir las escobillas al menos una vez al año es una tarea básica para mantener una buena visibilidad.

Recuerda que, además, si has sufrido un impacto en el parabrisas, los cambios bruscos de temperatura suponen un riesgo añadido. Esto sucede, por ejemplo, cuando hace mucho calor y activamos al aire acondicionado a mucha potencia o directamente enfocamos la tobera hacia el cristal. Ese impacto puede convertirse en una grieta irreparable.

Por todo ello, no dejes pasar la oportunidad de arreglar en Carglass cualquier impacto en el parabrisas. ¡Pide cita ahora! Disfrutarás de una conducción segura y no tendrás que preocuparte de nada más que del propio viaje.