Coche a punto
¿Quieres que tu coche esté en perfectas condiciones? En Coche a punto ponemos a tu disposición todas las respuestas sobre el mantenimiento de tu automóvil, revisiones y aspectos técnicos de interés. ¡Preocúpate solo de disfrutar de tu viaje!

Cómo los cambios de temperatura deterioran el parabrisas del coche

conduccion segura

Seguro que te gusta cuidar de tu amigo de cuatro ruedas con todo el mimo que merece. Además de vigilar su interior, con sus correspondientes revisiones periódicas, no descuidas el exterior, incluido el parabrisas del coche. Sabes que los mosquitos pueden deteriorar el brillo de la pintura si no los retiras pronto, o que conviene reparar una rozadura lo antes posible para evitar mayores deterioros.

Sin embargo, hay un factor que puede haberte pasado desapercibido, y que juega un papel clave en el estado general de tu coche, y en especial en el estado del parabrisas y del resto de lunas del vehículo. Se trata del clima y de los cambios de temperatura. En ocasiones, ni siquiera llegamos a tener claro por qué se ha roto nuestro parabrisas.

Una diferencia de grados considerable entre el interior y el exterior del vehículo puede contribuir a que una grieta, que en otras circunstancias no sería peligrosa, se propague y derive en una rotura del cristal.

Tras un impacto inicial en el parabrisas del coche hay que extremar las precauciones, y si hay disparidad entre el clima exterior y el interior estamos ayudando a que ese impacto vaya a más, ya sea porque afuera hace calor y abusamos del aire frío en el interior, o porque en el exterior los termómetros están bajo mínimos y en el habitáculo los grados son elevados.

Nunca dirigir el chorro de aire al cristal

 

Si el día es de mucho calor y se activan el aire acondicionado o el climatizador, debe tomarse siempre la precaución de no concentrar el chorro de aire frío hacia el parabrisas del coche. En invierno se aplica lo mismo en el caso del aire caliente. Lo aconsejable es que los distribuidores de aire se orienten hacia el centro del habitáculo, para que la temperatura se reparta por sí sola.

La velocidad del aire, factor clave

 

Otra clave para evitar roturas relacionadas con el clima es la velocidad a la que sale el aire del interior del coche. A más velocidad, mayor riesgo. Evitar toda brusquedad debe ser nuestro objetivo. En verano, si el coche se encuentra estacionado, y más si es al sol, lo más recomendable, antes de activar los sistemas de climatización, es bajar las ventanillas e, incluso abrir el maletero.

En muchos vehículos esta función puede incluso realizarse a distancia, con el mando. De esta forma el aire concentrado en el interior, que puede alcanzar temperaturas altísimas, se libera y se ayuda al sistema de climatización. En invierno, si hemos dejado el coche estacionado y cuando acudimos a él lo encontramos cubierto por el hielo o la nieve, conviene retirarla de los cristales antes de poner en marcha la calefacción.

Producto descongelante

 

Rellenar el líquido limpiaparabrisas con un producto descongelante es una buena forma de estar preparado para esta circunstancia. También se puede recurrir al uso de una rasqueta (siempre de plástico, para no dañar el cristal) o pulverizar alcohol, que tiene una temperatura de congelación muy baja (-114 grados).

Para evitar daños en el limpiaparabrisas debes olvidarte de usar tarjetas de crédito, ya que pueden rayar la luna y deteriorarse, así como sal, aunque hayas visto que se usa en las carreteras para luchas contra las heladas. La sal araña la superficie y corroe la chapa. Por el mismo motivo que recomendamos que el cristal no reciba el chorro de aire caliente directamente ni a mucha velocidad aconsejamos que se evite echarle por encima agua caliente, ya que podría romperlo. Si es demasiado tarde, y el daño ya está hecho, podrás elegir entre reparar tu parabrisas o sustituirlo.

 

Aprovecha las ventajas que te ofrece el servicio de reparación de lunas homologadas de Carglass. ¡Pide cita ahora!

Comentarios (2)

Compartir en
Deje un comentario

Post Similares