La contaminación de los coches es un tema que preocupa cada vez más a los conductores. Conocer cómo afectan nuestras emisiones al medio ambiente no solo es una cuestión de responsabilidad cívica, sino también una necesidad práctica en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Mantener tu vehículo en condiciones óptimas es vital para una conducción fluida que te permita anticipar el tráfico y reducir maniobras innecesarias que incrementen el consumo de combustible. Antes de entrar en una ZBE, consulta la ordenanza del municipio, ya que el Real Decreto 1052/2022 sobre zonas de bajas emisiones establece el marco de las restricciones, pero su aplicación debe comprobarse en la regulación local.
¿Por qué contaminan los coches?
Para entender por qué contaminan los coches, debemos fijarnos en la combustión interna del motor, donde la energía del carburante se transforma liberando gases al exterior. Factores como la antigüedad, el estilo de conducción y el mantenimiento preventivo influyen directamente en la masa de emisiones expulsadas por el tubo de escape.
Principales emisiones contaminantes de los vehículos
Los motores de combustión emiten:
- Dióxido de carbono (CO2)
- Óxidos de nitrógeno (NOx)
- Partículas en suspensión (PM2,5 y PM10)
Estas sustancias explican por qué controlar la contaminación de los coches es un reto prioritario en las políticas de movilidad urbana. La contaminación no procede únicamente del escape, sino que, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), en la UE-27 el desgaste de frenos y neumáticos y la abrasión de la carretera representaron en 2023 el 77 % de las emisiones de PM10 y el 60 % de las de PM2,5 del transporte por carretera. Estos porcentajes se refieren a emisiones del sector, no a la concentración de partículas en una ciudad concreta.
¿Qué coches contaminan más y por qué?
Para saber qué coches contaminan más, hay que evaluar la antigüedad y la normativa Euro del motor. Los vehículos diésel y gasolina fabricados hace más de 15 años generan una mayor contaminación de los coches al carecer de filtros de partículas (DPF) y catalizadores de última generación.
Categorías de coches según su nivel de emisiones y la clasificación de la DGT
Para comprender las categorías dentro de la contaminación de los coches, la Dirección General de Tráfico utiliza un criterio oficial basado en el potencial contaminante. Esta segmentación permite identificar a los vehículos contaminantes y regular su acceso a los centros urbanos.
Categorías de coches según contaminación y distintivos ambientales
Dentro del etiquetado oficial, se establecen las siguientes categorías de coches según su contaminación, conforme al anexo II del Reglamento General de Vehículos. La clasificación tiene en cuenta el tipo de propulsión y los criterios de emisiones, mientras que las fechas de matriculación que se indican a continuación sirven únicamente como referencia orientativa para los turismos:
- Distintivo 0 Emisiones (Azul): Incluye eléctricos puros (BEV), de autonomía extendida (REEV) e híbridos enchufables (PHEV) con autonomía mínima de 40 km, además de vehículos de hidrógeno y de pila de combustible. En los PHEV, el criterio legal utiliza el ciclo NEDC; la etiqueta 0 no significa que nunca emitan por el escape cuando funciona su motor de combustión.
- Distintivo ECO: Abarca híbridos no enchufables (HEV), híbridos enchufables con autonomía inferior a 40 km y vehículos propulsados por gas (GNC, GNL o GLP). En turismos y furgonetas ligeras, los vehículos de gas y los híbridos de esta categoría deben cumplir también los criterios de la clasificación C; utilizar GLP no basta por sí solo para obtener la etiqueta ECO.
- Distintivo C (Verde): Corresponde a turismos de gasolina matriculados a partir de enero de 2006 (Euro 4, 5 y 6) y diésel a partir de septiembre de 2015 (Euro 6).
- Distintivo B (Amarillo): Identifica a turismos de gasolina matriculados desde enero de 2001 (Euro 3) y diésel desde enero de 2006 (Euro 4 y 5).
- Sin distintivo (Categoría A): Engloba los vehículos que no cumplen los requisitos de las categorías 0, ECO, C o B. La norma Euro y los datos del Registro de Vehículos determinan la clasificación; consulta la matrícula para confirmar el distintivo y las restricciones locales aplicables.

Cómo saber cuánto contamina mi coche
Si necesitas averiguar cómo saber cuánto contamina tu coche, la consulta rápida se realiza a través de la sede electrónica de la DGT introduciendo la matrícula. Conocer el distintivo es esencial para saber qué etiqueta tiene tu coche y planificar tus desplazamientos sin riesgo de sanción. Para comparar además las cifras de consumo y CO₂ de modelos nuevos, el IDAE ofrece una base de datos por marca y modelo. Es una información distinta del distintivo ambiental, que clasifica el potencial contaminante del vehículo.
Dónde colocar el distintivo ambiental del coche
Según la DGT en su información sobre el distintivo ambiental, su colocación es voluntaria con carácter general, aunque debes consultar las exigencias de cada municipio. Si lo colocas, pégalo en el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero, por su cara interior, para que sea visible sin obstaculizar tu visión.
Qué ocurre con la pegatina al sustituir el parabrisas
Si una rotura o una grieta severa obliga a realizar una reparación o cambio de parabrisas, comprueba si es necesario reemplazar la pegatina, ya que reparar el cristal no implica por sí solo retirar el distintivo. Si necesitas uno nuevo, consulta los puntos de venta indicados por la DGT. Tras la sustitución, es técnicamente obligatorio realizar la recalibración de sistemas ADAS para que los sensores de frenada de emergencia y mantenimiento de carril vuelvan a medir distancias con precisión.
Cómo reducir la contaminación del coche
Para reducir el impacto ambiental de tu vehículo, puedes adoptar hábitos de conducción y mantenimiento preventivo. Según el IDAE en sus pautas de conducción eficiente, estas prácticas permiten ahorrar de media un 15 % de carburante y reducir las emisiones de CO₂ en una proporción similar. Esto no significa, sin embargo, que todos los contaminantes se reduzcan automáticamente en un 15 %:
- Conducción fluida y anticipación: Prever los movimientos del tráfico y utilizar el freno motor evita acelerones y frenadas bruscas, lo que corta el flujo de carburante y mitiga la expulsión de gases.
- Mantenimiento estricto del motor: Cambiar los filtros de aire y combustible según el manual del fabricante garantiza una combustión limpia, evitando la formación de hollín no quemado.
- Revisión de válvulas y sensores: Comprobar la válvula EGR y la sonda Lambda asegura que los gases de escape se midan y recirculen adecuadamente antes de salir a la atmósfera.
- Control de neumáticos y aerodinámica: Llevar la presión de inflado correcta y retirar cofres o bacas cuando no se usen evita un sobrecoste de carburante que puede disparar el consumo hasta un 10%. Integrar estas medidas te ayudará a descubrir cómo reducir las emisiones de forma sencilla.
- Visibilidad para una marcha constante: Mantener el parabrisas y las escobillas impecables resulta clave para leer la carretera con antelación, permitiendo modular la velocidad con suavidad y sin tirones de motor.
En nuestros centros, te ayudamos a mantener la visibilidad de tu vehículo en condiciones óptimas para que circules de forma limpia y segura. Pide cita online de manera sencilla y acude a tu taller Carglass® más cercano, donde nuestros especialistas revisarán el estado de tus cristales con total garantía.
Controlar las emisiones de tu vehículo empieza por un mantenimiento responsable. Cuida cada detalle de tu coche para proteger el medio ambiente y disfrutar de una conducción tranquila en todo momento.

