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¿Un cristal con un impacto siempre acaba rompiéndose?

¿Un cristal con un impacto siempre acaba rompiéndose?

En Carglass® somos especialistas en la reparación y sustitución de cristales de automóvil y por eso nos esforzamos en estudiar e investigar todos y cada uno de los aspectos relacionados con el daño o rotura de una luna. ¿Qué sucede tras el impacto? ¿Qué factores determinan que el cristal acabe rajándose por completo?

Lo hemos investigado en nuestro estudio “Alucinante viaje al centro de un impacto” y aquí están los resultados:

Una vez se ha producido un impacto es solo cuestión de tiempo que el cristal de nuestro coche acabe agrietándose y rompiéndose. La razón principal es que los parabrisas por cómo están fabricados y diseñados para su función de seguridad y protección estén constantemente sometidos a tensiones de carácter estructural, material y ambiental que hacen que una simple raja o chinazo pueda acabar rompiendo el cristal.

¿Cuáles son estas tensiones?

1.- El proceso de fabricación. Implica el corte y doblado del vidrio, utilizando un molde para crear la curvatura requerida. Se inserta, además, una capa de plástico para laminar el cristal y que no se rompa en mil pedazos cuando se raje, protegiendo así a los ocupantes del vehículo de cortes. Como veis es un proceso complejo que deja un estrés residual en el propio parabrisas.

2.- Los adhesivos. Los parabrisas se unen al vehículo con adhesivos de poliuretano, cuyo endurecimiento puede ir acompañado de un cierto grado de contracción volumétrica que puede ejercer una tensión adicional.

3.- Componente estructural. El parabrisas es un componente estructural que aporta rigidez a la carrocería del vehículo, y evita que el techo se aplaste. Como forma parte de la estructura del coche el parabrisas recibe presiones en la carrocería cuando aceleramos, frenamos y en las curvas durante la conducción.

Y eso no es todola carrocería de un vehículo se expande y contrae con los cambios de temperatura causando alteraciones que se transmiten al parabrisas, alterando sus patrones de tensión. Además que el propio cristal también sufre al soportar la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior del vehículo, cambios bruscos de interior a exterior, con aire acondicionado y calefacción.

4.- El pavimento. Al parabrisas llegan vibraciones procedentes de los baches del pavimento y de las mismas ruedas al circular que pueden provocar que un impacto acabe rompiéndose definitivamente.

Ahora que conoces mejor por qué tu cristal puede acabar rompiéndose, no lo dejes pasar. Evita que un impacto, chinazo o raja acabe con todo tu cristal y repáralo a tiempo, en Carglass® solo necesitamos 30 minutos. ¡Pide Cita!

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