¿Alguna vez has conducido con el parabrisas de tu coche agrietado? Si formas parte del 40% de conductores que ha circulado alguna vez con un impacto o rotura en el cristal delantero del coche o desconoces las funciones básicas de seguridad de este cristal, sigue leyendo.
Cuando un parabrisas se daña no sólo implica una reducción de la visibilidad o un defecto estético, sino que además puede desencadenar en un grave peligro para la conducción. Una luna delantera en mal estado es uno de los principales motivos que reducen la capacidad del vehículo para responder ante determinadas situaciones bastante comunes durante la circulación. Ya se sabe que conducir es una actividad que exige responsabilidad y atención plena, pero incluso al conductor más prudente le puede surgir un imprevisto. Uno de los problemas más frecuentes en carretera es sufrir un impacto que derive en una luna rota en el coche. Muchos usuarios subestiman este daño, creyendo que es puramente estético, sin saber que compromete seriamente la seguridad del vehículo y de sus ocupantes.
¿Se puede circular con la luna trasera o delantera rota?
Depende de la gravedad del daño y su ubicación. Muchos conductores se preguntan si se puede conducir con la luna rota sin incurrir en ilegalidades. El Reglamento General de Circulación exige que la superficie acristalada permita una visibilidad diáfana.
A menudo surgen dudas sobre si se puede conducir con la luna trasera rota o si se puede conducir con la luna delantera rota temporalmente hasta llegar al taller. La recomendación es hacerlo con extrema precaución solo si la visión no es nula. Sin embargo, circular con luna trasera rota o delantera de forma habitual es una imprudencia. Ante cualquier luna rota en el coche, lo seguro es repararla de inmediato.
¿Te pueden multar por llevar la luna rota del coche?
Sí, la autoridad puede sancionarte. Si los agentes de tráfico consideran que esa grieta en la luna del coche afecta a tu visión o a la seguridad vial general, te enfrentarás a una multa que suele rondar los 200 euros. No vale la pena arriesgarse a una sanción económica o a un accidente por circular con una luna rota o en mal estado.

¿Por qué motivo se puede romper o rajar la luna del coche?
Existen diversos motivos por los que aparece una luna coche rajada. El más común es el impacto de gravilla proyectada por otro vehículo, pero también influyen los cambios bruscos de temperatura, defectos de fabricación o actos vandálicos. Lo que empieza como un pequeño chinazo puede convertirse rápidamente en una gran rotura que cruce todo el cristal. Independientemente de la causa, una luna rota en el coche pierde gran parte de su capacidad de resistencia y debe ser evaluada por profesionales cuanto antes.
¿Cómo evitar que un cristal se siga rompiendo?
Una duda muy frecuente entre los conductores es cómo evitar que un cristal se siga rompiendo una vez que ha recibido un impacto. La realidad es que es difícil detener el avance de la fisura sin intervención profesional. Para minimizar riesgos, evita exponer el coche a contrastes térmicos fuertes y conduce suavemente evitando baches.
Si detectas una grieta en la luna del coche, el tiempo es oro. La solución más eficaz para evitar que el daño vaya a más es acudir a un especialista en reparación de lunas. Si el impacto es menor que una moneda de dos euros, se puede reparar, devolviendo la resistencia original a tu luna rota del coche y evitando la sustitución completa.
Luna del coche rota o rajada: ¿por qué cambiar o reparar el parabrisas rápidamente?
Ignorar una grieta en la luna del coche conlleva riesgos que van mucho más allá de la estética. Postergar la decisión de reparar una grieta en el cristal del coche puede tener consecuencias graves para la seguridad pasiva del vehículo:
Reducción de la visibilidad
Este es uno de los aspectos que más preocupa a la mayoría de los usuarios y no es para menos. En función de donde se encuentre el daño en el cristal y de su tamaño, el desperfecto puede llegar a originar un punto ciego incidiendo de forma directa en el tiempo que se tarda en reaccionar a cualquier imprevisto en la vía. Una fisura puede provocar destellos o distorsionar la visión del conductor, especialmente con el sol de frente, de noche o bajo la lluvia.
Fragilidad de la estructura
Un cristal roto compromete en gran medida la resistencia del conjunto del vehículo. Dado que una de las funciones del parabrisas es aportar estabilidad al techo, si el cristal está agrietado, en caso de producirse un accidente y ejercerse más fuerza de lo habitual, existen más posibilidades de que la estructura se hunda sobre los asientos de los ocupantes. El parabrisas aporta hasta el 30% de la rigidez estructural del vehículo. Una correcta protección del parabrisas es vital, ya que, en caso de vuelco, evita que el techo se aplaste sobre los ocupantes.
Ineficacia del airbag
Este elemento de seguridad tan importante está directamente condicionado al buen estado del parabrisas. En la mayoría de los coches, el airbag del acompañante utiliza el parabrisas como punto de apoyo al desplegarse. Si tienes una luna rota en el coche, el cristal podría ceder ante la fuerza de la bolsa de aire, anulando su efecto protector.
Escasa retención
Aunque es obligatorio el uso del cinturón de seguridad durante cualquier desplazamiento, el parabrisas también actúa como un sistema de retención de los pasajeros. Son múltiples las pruebas de choque que pasan las lunas delanteras para comprobar su adecuado funcionamiento con el fin de evitar desplazamientos incontrolados de las personas que viajan en el coche. Por ello, en una colisión frontal, el parabrisas es fundamental para evitar que los ocupantes salgan despedidos del vehículo si no llevan cinturón o si este falla.
Ubicación de la cámara
Los sistemas ADAS (asistentes a la conducción) miran a través del cristal. Una rotura en la zona de las cámaras puede alterar su funcionamiento.
¿Cuánto cuesta cambiar una luna rota o rajada?
El coste de reparar o cambiar una luna del coche rota varía según el modelo del vehículo, el tipo de cristal y las características tecnológicas del mismo. Sin embargo, si tienes contratada la cobertura de lunas en tu seguro, la operación suele ser gratuita para ti y no afecta a la bonificación. En Carglass, nos encargamos de todos los trámites con tu aseguradora. No dejes que el precio te preocupe; mantener una luna rota coche sale mucho más caro en términos de seguridad.
No te arriesgues a sufrir un accidente o recibir una multa por circular con el vehículo en mal estado. Si has detectado una luna rota o rajada en tu coche, en Carglass te lo ponemos fácil para solucionarlo cuanto antes. Pedir cita en nuestros talleres especializados en reparación y sustitución de lunas es rápido y sencillo, tanto online como por teléfono. Podrás elegir el taller Carglass más cercano y el horario que mejor se adapte a ti, mientras nuestros técnicos evalúan el daño y te ofrecen la solución más segura para que vuelvas a conducir con total tranquilidad y visibilidad óptima.

