Coche a punto
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¿Cuántos kilómetros es recomendable que haga un coche?

¿cuántos kilómetros debe hacer un coche al año?
Ya sea para estimar la duración media de un vehículo propio, para velar oportunamente por sus revisiones y ajustes, o comprar un coche de segunda mano, uno de los interrogantes más frecuentes surge alrededor de los kilómetros que recorre, o debe recorrer un coche al año. El kilometraje es visto como un indicador que sirve para determinar el uso que se le ha dado al coche, el desgaste que han podido sufrir las prestaciones del motor, y el estado en el que puede encontrarse la carrocería.  Sin embargo, no hay una cifra en kilómetros que indique el estado real del coche, o de lo que puede alargar su vida útil. Aún así, hay algunas consideraciones generales a tener en cuenta sobre los kilómetros recorridos.

¿Cuántos kilómetros recorre de media un coche?

De acuerdo a un estudio de la Environmental Protection Agency, en Estados Unidos, un coche actual recorre una media de 24.000 km por año, y su vida útil puede extenderse durante de media hasta los 320.000 km. Con estos datos, la duración del coche puede llegar a los 13 o 14 años. Este cálculo siempre se realizará en función del uso que el propietario le dé al automóvil. Si el recorrido anual es menor a la media, el tiempo de duración del vehículo puede prolongarse considerablemente, pero también si se hacen todos por carreteras en buen estado.

¿Cómo influyen los kilómetros en la vida útil del coche?

Más que el kilometraje en sí, lo principal a tener en cuenta es la relación entre los kilómetros recorridos y el año del coche. Este rasgo es más preciso a la hora de determinar el uso que se le ha dado al automóvil y las veces a las que debería haber sido llevado a revisión. Si un coche tiene muchos kilómetros, no necesariamente implica que genere más problemas en el futuro que uno con menos uso. En ocasiones, un vehículo con un kilometraje por encima de la media, supone un uso profesional, y puede ser sinónimo de que también ha acudido oportunamente más veces al taller. En consecuencia, el kilometraje es un indicador que debe ir acompañado de otros factores, y servirá para determinar las condiciones del coche, conocer el uso al que ha estado expuesto, estimar su vida útil y tomar decisiones a la hora de las revisiones y ajustes necesarios.

¿Qué revisiones y ajustes son necesarios en función de los Km?

Más allá del interés o preocupación por el kilometraje de un coche, resulta fundamental considerar las revisiones y ajustes que son necesarios para un vehículo conforme al uso al que ha estado expuesto. El número de kilómetros, en este caso, servirá como guía para anticipar daños o desgastes del vehículo, en pro de garantizar la vida útil de sus principales componentes. Independientemente de los kilómetro recorridos, hay elementos que es necesario reparar o remplazar cuando presenten riesgos en carretera. Desde una rajada en las ruedas, a un golpe en el parabrisas, en los que habrá que evaluar si es posible reparar la luna del coche o hay que sustituirla. En concreto, cada marca tiene especificaciones sobre los plazos o rangos de recorrido para la revisión de sus modelos. Sin embargo, existen una serie de ajustes necesarios para el coche en función del kilometraje cumplido que pueden aplicarse a todos los modelos:
  • A los 5.000 km: Al llegar a este registro, es recomendable revisar los distintos niveles de fluidos, como agua, aceite y líquido de frenos. Lo más probable es que sea necesario cambiarlos. Igualmente, se sugiere examinar el estado de los neumáticos, principalmente su desgaste y presión, además de ajustar la tensión del embrague, lass correos del motor y la suspensión.
  • A los 10.000 km: Superando esta cifra, el foco debe ser la alineación, balanceo y rotación de las ruedas, el sistema eléctrico y demás elementos como el guardabarros, tuberías, mangueras y escobillas. Estas últimas piezas sugieren ser cambiadas una vez al año.
  • A los 20.000 km: El cambio de aceite será imprescindible en esta etapa, para algunos por primera vez y para otros, por segunda ocasión. Los filtros de aceite, aire y habitáculo, también es probable que necesiten ser sustituidos. Es conveniente inspeccionar las pastillas de freno, el estado de la batería y del sistema de carga. Además de engrasar cerraduras, bisagras y los rodamientos de ruedas traseras, otro elemento al que merece la pena dar un vistazo es al limpiaparabrisas.
  • A los 30.000 km y los 40.000 km: Los coches que hayan recorrido alrededor de dichas cifras, puede que necesiten efectuar un cambio de pastillas de frenos, tanto delanteros como traseros. También es necesaria la revisión de discos, amortiguadores y manguitos, además de evaluar el comportamiento del aire acondicionado, sobre todo en épocas de calor.
  • A los 50.000 km: A partir de esta cantidad a los puntos mencionados se le suman las bujías de encendido, los cables de alta y las correas de distribución. El ajuste de la suspensión también resulta imprescindible, además de la sincronización del motor de inyección o del carburador.
Las revisiones y ajustes preventivos, sugeridos de acuerdo a las disposiciones técnicas del fabricante, reducen los riesgos de daños mayores que implican elevados costes económicos de reparación. Asimismo, llevar el control del kilometraje es importante a la hora de fijar los controles y visitas al taller necesarias. Esto permitirá al conductor prevenir accidentes de tráfico a causas de errores mecánicos y así circular de manera tranquila y segura.
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