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¿Qué cubre el seguro obligatorio de coche?

Qué cubre el seguro obligatorio de coche.

Cuando adquirimos un coche perdemos muchas horas buscando un seguro que cumpla con las expectativas de precio y cobertura. A pesar de que se puede contratar un seguro a todo riesgo, este tiene un precio muy alto que no todo el mundo puede permitirse. Como alternativa, existe el seguro obligatorio de coche, que es el seguro básico que todo conductor está obligado a contratar por ley para poder circular y tiene un precio mucho más económico. 

Este seguro también se denomina Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil o, más comúnmente, seguro a terceros y está regulado por el artículo 3 del Real Decreto Legislativo 6/2004 de la Ley sobre la Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor. Pero, ¿qué cubre el seguro obligatorio de coche? En este post te contamos qué coberturas cubre esta póliza y qué casos quedan excluidos. 

¿Qué cubre el seguro obligatorio de coche?

El Reglamento del Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil en la Circulación de Vehículos a Motor recoge dos tipos de daños que puede ocasionar un conductor: físicos o personales (a otro conductor u ocupante de un vehículo) y materiales (daños en otro coche o en el mobiliario urbano).

Como su propio nombre indica, el seguro obligatorio cubre la responsabilidad civil del conductor con respecto a los daños que este pueda ocasionar a terceras personas y a sus bienes en caso de ser el culpable de un accidente. En síntesis, el seguro obligatorio sirve para que en caso de siniestro en el que tú seas el culpable, las personas afectadas reciban la indemnización correspondiente. Ten en cuenta la reparación o sustitución de lunas en caso de que esta resulte dañada en un accidente.

La ley obliga a la aseguradora a cubrir los daños causados a otra persona, a otro coche y/o a la vía pública. Además, también indemniza a los ocupantes que vayan en tu vehículo en el momento del accidente, siempre y cuando no sean familiares tuyos, para evitar estafas al seguro. 

En España, según la V Directiva Europea de Autos la responsabilidad civil ante un siniestro por daños personales alcanza los 70 millones de euros y los 15 en caso de daños materiales. En caso de que el conductor conduzca sin ningún seguro, puede suponer una multa de hasta 3.000 euros y la inmovilización del vehículo. Además, si circula sin seguro y tiene un accidente, deberá hacer frente él mismo a la indemnización a terceros. 

¿Qué no cubre el seguro a terceros?

El seguro obligatorio de coche no cubre los daños que sufra el conductor culpable del accidente, así como los daños que sufra su coche o los bienes de sus acompañantes si estos tienen una relación de parentesco hasta el tercer grado de consanguinidad. Es decir, si tienes un accidente, el seguro a terceros en ningún caso reparará tu vehículo ni te indemnizará por lesiones. 

Además, si los daños han sido causados de manera voluntaria, el conductor superaba la tasa de alcohol permitida, conducía bajo los efectos de las drogas o conducía sin la ITV, el seguro a terceros (o cualquier otro) no cubrirá los daños causados y será el propio conductor quien tendrá que asumir el pago. Asimismo, en caso de daños por catástrofes naturales o conflictos bélicos, las aseguradoras derivan la responsabilidad al Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), quien ofrece un ‘todo riesgo’ frente a los riesgos extraordinarios. 

La póliza del seguro a terceros varía en función de la compañía aseguradora, al igual que el precio. No obstante, existen una serie de coberturas que suelen ser comunes a todas y que te respaldarán frente a accidentes en los que tú eres el culpable: 

  • Seguro Obligatorio del Automóvil de Responsabilidad Civil. Cualquier seguro de coche debe incluir la responsabilidad civil obligatoria. Incluso si ninguna compañía quiere asegurarte, podrás solicitarlo al CCS, quien te ofrecerá esta cobertura. 
  • Seguro de Responsabilidad Civil Voluntaria. Se trata de una cobertura complementaria a la obligatoria del coche. Esta cobertura está incluida en la mayoría de las compañías y supone una ampliación de la responsabilidad civil, asegurando que el conductor nunca pague una indemnización por colisión involuntaria. 
  • Garantía de defensa jurídica y reclamación de daños. Por contratar un seguro, muchas compañías te facilitan un abogado para hacer frente a posibles conflictos jurídicos. Además, esta cobertura te ayuda a reclamar y gestionar daños e indemnizaciones frente a terceros. 
  • Asistencia en carretera. Parece algo básico, pero no es obligatorio por ley. No obstante, la mayoría de las pólizas lo incluyen porque en caso de avería en la carretera, la aseguradora se encargará de la asistencia. 
  • Además, existen otras coberturas opcionales, como el robo e incendio del vehículo o la cobertura de lunas. Noac obstante, cuantas más coberturas, mayor precio. 

Para que el seguro cubra tus lesiones y tus daños materiales, sería necesario contratar la cobertura que se conoce como daños propios, más propio de los seguros a todo riesgo; y el seguro de accidentes del conductor, que te protegerá ante cualquier tipo de siniestro.

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